Quejándome durante décadas por la falta de afecto, descubrí recién
recién que yo misma soy incapaz de querer. me siento como esa canción que se repite una y otra vez hasta que pierde por completo el sentido. Destinada a sonar en bares de mala muerte donde putas ataviadas con diminutas minifaldas y profundos escotes, fuman esperando la llegada de los clientes que no existen
(uy si, estoy down.. y que risa)