Tanta luna me hizo daño...
Tanta energía vital
Tantas ganas de hablar
De cuando acá deje de ser la quiere quedarse atrás
De ser la que siente miedo
De ser la que duda
sobre todo de ser yo la que cae.
Hastiada de tanta dicha
Salí, huyendo de mí y de esos pensamientos felices
Que me son insoportables


Vivo en el número siete, calle Melancolía. Quiero mudarme hace años al barrio de la alegría. Pero siempre que lo intento ha salido ya el tranvía y en la escalera me siento a silbar mi melodía. Joaquin Sabina