En las entrañas y en el centro del alma
Esta es la esencia, el dato básico, la única certeza
Que solamente tu respiración te acompaña,
Que siempre bailarás con tu sombra,
Que esa tiniebla eres tú.

Tu corazón, ese fruto perplejo, no tiene que agriarse
Con tu signo solitario
Déjalo esperar sin esperanza
Que el amor es un regalo que algún día
Llega por si solo
Pero primero esta la soledad
Y tú estás solo
Tu estás solo con tu pecado original
Contigo mismo…

Acaso una noche, a las nueve
Aparece el amor, y todo estalla y algo se ilumina
Dentro de ti…
Y te vuelves otro, menos amargo, mas dichoso
Pero no olvides, especialmente entonces,
Cuando llegue el amor y te calcine,
Que primero y siempre está tu soledad
Y luego nada,
Y después si ha de llegar
Está el amor.

Dario Jaramillo Agudelo